“Y así es la vida, y cuando yo sea grande y tenga un hijo le diré: tenés que trabajar. Yo no te puedo mantener”. Esa reflexión le pertenece a Silvio Astier, el desdichado protagonista de “El juguete rabioso”, de Roberto Arlt. Y en ese puñado de palabras se encierra la difícil situación por la que aún hoy atraviesan millones de argentinos desempleados. La familia, principal núcleo formativo del ser humano, siente el impacto de la desaparición del empleo laboral.
Con las estadísticas en mano realizaré un primer análisis acerca de cómo se resiente el conjunto familiar ante la situación de desempleo de uno o más integrantes de la familia. Para describir las diferentes causas y consecuencias que ayudan a contextualizar la problemática tendré en cuenta los datos que brindan los organismos oficiales tales como la “Encuesta Permanente de Hogares”, el INDEC, el Ministerio de Trabajo de la Nación.
Por otro lado, considero importante personalizar en historias concretas la temática elegida. Para ello seleccione una serie de notas de análisis y crónicas que tienen como denominador común el desempleo y la familia. El objetivo será plantear el problema, darle una cara visible y fundamentalmente enfocar las diferentes situaciones en las que desembocan las familias atravesadas por la falta de oportunidades laborales.
Como cierre de esta serie de notas sobre “Desempleo y familia” abordaré algunas soluciones que brinda el Estado, Organismos No Gubernamentales, y diversas organizaciones barriales. Distintos sociólogos y comunicadores han publicado documentos pertinentes al tema que, al ser analizados, podrán acercarnos a conclusiones más ajustadas a la realidad para abrir un debate que se debe la sociedad argentina desde hace varios años.